Mi Canito y Yo

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Canito llegó a mi vida inesperadamente hace casi 12 años. Nunca antes había tenido un gato y a la verdad no me interesaba tener uno. Cuando veía  a los gatitos de familiares o amigos los trataba de lejitos, ya que no me gustaban por el mucho pelo que botaban y le temía a los arañazos.

Pero éste llegó una noche luego de una tormenta que hubo en mi querido Puerto Rico en septiembre de 2004. No había luz y mi esposo y yo habíamos salido un momento a comprar algo. En medio de la carretera; mojado, asustado y en medio de la oscuridad estaba él.  Mi esposo lo recogió para evitar que algún carro lo pisara. Luego de esconderse, y no sabemos cómo, llegó al motor del carro.  Cuando llegábamos a la casa rápidamente lo buscamos y ahora estaba lleno de grasa.  Lo limpiamos y lo dejamos con una pequeña toalla para que se calentara y le dimos algo de leche.

Entre hoy y mañana nunca lo llevamos al refugio para que le buscaran un hogar y nos quedamos con él. Muy pronto se robó mi corazón con sus travesuras y su búsqueda de mimos. El tiempo pasa muy rápido y Canito creció y engordó. Me hacían bromas diciendo de que no tenía un gatito amarillo, sino que tenía un pequeño tigre.  

Los últimos años era como mi reloj despertador, ya que a las 5:00 am me despertaba “tocando” la puerta o subiéndose a la cama y mordisqueándome los dedos de los pies para que me levantara y le diera comida. Muchas veces me acompañaba tanto que pensaba que era mi sombra. Cuando llegaba con algún paquete o buscaba algo en el closet él siempre me perseguía para ver que había en el paquete, por eso se ganó el apodo de Canito el Investigador.

Actualmente Canito está enfermo y es una lucha para darle las medicinas. El sabe cuando se las voy a dar, aun cuando cambio de rutina, y trata de esconderse lo más posible. Le doy la oportunidad de que crea que lo logró, pero al fin y al cabo luego de un ratito tengo que dársela. Poco a poco o muy rápidamente, no lo sé, su tiempo se está terminando. Sólo un milagro… Sé que lo extrañaré mucho. Mientras, trato de que el tiempo que puedo darle mucho cariño sin dejarlo sólo y lo saco por las mañana al balcón (Canito siempre ha estado dentro de la casa, no ha estado en la calle) para que vea los pajaritos como tanto disfruta ver.

Tengo fotos de él de cuando era pequeño, pero están en una computadora que se me daño y tengo que buscar la forma para rescatarlas al igual que muchas otras fotos importantes para mí. Por esa razón, no podré compartir fotos de cuando era tan pequeño que cabía en la palma de mi mano.

Hoy día, claro está, para nada rechazo a los gatitos y recomiendo a las personas que tengan uno. Realmente lo más que hacen es dormir y casi nada de ruido.

Y como un homenaje en vida, le digo: Canito, gracias por tu cariño y compañía todos estos años. Ha sido un gran honor tenerte como mi hijo gatuno. ¡Te amo!

Nota:  las fotos que he puesto son de esta etapa difícil.

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2 thoughts on “Mi Canito y Yo

  1. Qué precioso es Canito el investigador, y qué lindo que ha sido tu sombra todos esos años. Cuando le toque partir, como nos tocará a todos en algún momento, se irá con el corazón lleno de tu amor y cuidados. Lo extrañará, pero tendrás muchos lindos recuerdos que te pondrán una sonrisa en los labios. Abrazos.

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